Los posibles efectos del Brexit en las marcas europeas


La salida del Reino Unido de la Unión Europea, conocida por el término “Brexit”, que es la abreviatura de Britain y exit ha suscitado una serie de cuestiones en materia de propiedad intelectual.

La Marca Europea es única y ofrece protección en los 28 estados miembros de la Unión Europea. Con el abandono del Reino Unido de la Unión Europea los titulares de las marcas se encuentran delante de un panorama de grande incertidumbre, una vez que las marcas registradas a nivel europeo perderán sus efectos en este territorio.

¿Qué pasará con los titulares de las marcas registradas en el ámbito de la Unión Europea?


El artículo 4 del Reglamento de Marca Comunitaria contiene la definición de marca comunitaria:


"Podrán constituir (marcas) comunitarias todos los signos que puedan ser objeto de una representación gráfica, en particular las palabras, incluidos los nombres de personas, los dibujos, las letras, las cifras, la forma del producto o de su presentación, con la condición de que tales signos sean apropiados para distinguir los productos o los servicios de una empresa de los de otras empresas.”

No obstante, el art. 50 del Tratado de Lisboa, que establece las pautas en el caso de que alguno de sus miembros abandone la unión dispone:


1. Todo Estado miembro podrá decidir, de conformidad con sus normas constitucionales, retirarse de la Unión.


2. El Estado miembro que decida retirarse notificará su intención al Consejo Europeo. A la luz de las orientaciones del Consejo Europeo, la Unión negociará y celebrará con ese Estado un acuerdo que establecerá la forma de su retirada, teniendo en cuenta el marco de sus relaciones futuras con la Unión. Este acuerdo se negociará con arreglo al apartado 3 del artículo 218 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. El Consejo lo celebrará en nombre de la Unión por mayoría cualificada, previa aprobación del Parlamento Europeo.


3. Los Tratados dejarán de aplicarse al Estado de que se trate a partir de la fecha de entrada en vigor del acuerdo de retirada o, en su defecto, a los dos años de la notificación a que se refiere el apartado 2, salvo si el Consejo Europeo, de acuerdo con dicho Estado, decide por unanimidad prorrogar dicho plazo.


4. A efectos de los apartados 2 y 3, el miembro del Consejo Europeo y del Consejo que represente al Estado miembro que se retire no participará ni en las deliberaciones ni en las decisiones del Consejo Europeo o del Consejo que le afecten. La mayoría cualificada se definirá de conformidad con la letra b) del apartado 3 del artículo 238 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.


5. Si el Estado miembro que se ha retirado de la Unión solicita de nuevo la adhesión, su solicitud se someterá al procedimiento establecido en el artículo 49.” Como podemos observar, el mencionado artículo 50 del Tratado de Lisboa no establece criterios específicos en materia de propiedad intelectual, creando una inseguridad jurídica alrededor del tema.


¿Cuáles serían las posibles alternativas a este problema?

En principio habrá que esperar las negociaciones con respecto a la desconexión definitiva del Reino Unido de la UE, pero desde mi punto de vista lo más adecuado en esta materia sería respetar los derechos adquiridos de los titulares de las marcas europeas vigentes antes del Brexit. Si esto no prospera, la solución será iniciar un nuevo registro nacional en territorio británico, suponiendo pasar una segunda vez por todas las etapas de una nueva tramitación de registro y nuevos costes para el titular la de marca.

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